La cultura y la red: ¿Un amor imposible?

 El gran reto de los periodistas en este siglo es la superación de un gran cambio en su proceder y, sobre todo, en su modelo de negocio. La música y sus derechos han sido, durante los últimos años, protagonistas de muchos debates en los que se arremetía contra la piratería que inundaba la red española. Ahora le toca a los periódicos y los libros, esta “desmesurada caza de brujas de la piratería”, a la que hace referencia Juan Triviño, director general de Ediciones Noufront, sólo resulta contraproducente a la propia cultura.

Son muchos los que vaticinaban este cambio, son muchos los que temen por lo que pueda pasar y, son muchos los que sufren y sufrirán las consecuencias de la revolución digital. El papel teme a la red, y la red pasa por alto el verdadero Periodismo, ¿qué tiene que cambiar? Nosotros mismos. El Periodismo Posindustrial es el presente y, se quiera aceptar o no, nosotros somos periodistas del presente.

Precisamente, uno de los grandes problemas es la publicidad, que ha descendido notablemente y es uno de los problemas más mencionados en este ámbito. Internet ha diversificado ambientes y las empresas, que anteriormente buscaban a los periódicos desesperadamente para anunciarse en ellos, son ahora buscadas por la redacción para cubrir esas faltas de financiación que tanto les afecta. Lo que los periódicos no quieren ver es que Internet es, también, una fuente de financiación –a través, por ejemplo, de las suscripciones- y es cuestión de dedicarle un poco de tiempo a descubrir cómo.

Sin embargo, la red ha aportado muchas cosas verdaderamente negativas al mundo del Periodismo. Según Julio Miravalls, internet ha distorsionado los conceptos fundamentales de nuestra profesión: ¿Qué es noticia?, ¿qué es información?, ¿qué es periodismo? Y es que no toda la información es noticia y su transformación en la misma no es una metamorfosis aleatoria, es el trabajo de un periodista que dedica tiempo y esfuerzo a documentarse para que esa información se convierta en una noticia que cualquiera pueda entender. Para que la función social del periodista siga existiendo (lo cual es fundamental) es necesario mantener vivo el concepto de Periodismo. Pero, una vez más, nos encontramos ante un dilema. Nuestra pescadilla vuelve a morderse la cola y no sabemos por dónde empezar: La transición que vivimos obliga a las empresas a realizar una fortístima reducción de los costes y, esta reducción, deriva en la drástica disminución de la plantilla y otros recortes entre los que se destaca la eliminación de la investigación. No hay dinero para la investigación y tampoco hay tiempo, pues el medio diario se convierte en instantáneo y las prisas se adueñan de los acontecimientos. Lo curioso, y es aquí donde el pescado se muerde el trasero, es que para superar la democratización de la cultura en la red y luchar contra la extinción del Periodismo tal y como lo conocemos uno de los pilares fundamentales es la investigación. El mantener la calidad, la generación de noticias relevantes, la creación de las mismas con un valor periodístico muy alto… ¡¡¡justo lo que se está eliminando!!!

Dejar fluir las ideas hacia nuevas necesidades, nuevos perfiles profesionales que emergen y necesitan su protagonismo, nuevos soportes, nuevas financiaciones, nuevas estructuras de trabajo… Para las mismas palabras. Cuando un contenido o producto es de calidad por sí solo se hace un hueco en el mundo. Y no hay cambio que lo cambie, y, sobre lo demás, en palabras de Xavier Cea Otero, “hay batallas que habrá que plantar y otras que no”.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s