Sobre las faltas de muerte

Quien la llama es por conveniencia y quien la piensa no la quiere

Es el opuesto de la vida, un reflejo

Muerte sabe que por si sola no vale, y cómo duele

Decir muerte es lo mismo que decir puente

Y a veces se aparece y te lleva con ella y te sube a la luna y te regala el cielo

Y ese blanco inmaculado que es la vida, también lo quiere ser la muerte

Reflejo

Por ahí viene la noche, ya estoy viendo el bosque

las copas de los árboles llevándome a casa

las brujas que no viven pidiéndome que vaya.

Por ahí viene la oscuridad escondida en cada tecla

la cara iluminada, el corazón a tientas

te alarmas porque el alma también se para.

Por ahí viene la noche- Dicen si me aparezco.

Sin detalles diré:

Las tinieblas en aumento a medida que yo crezco.

Dices que todo sigue. Ya…

¿Y si siguen floreciendo

pero ya no son las mismas?

Dices que no vaya…

y todo lo que nos dicen toca nuestro Talón de Aquiles

aunque no lo tengas

aunque nunca hayas oído hablar del tuyo.

Tía, que construyen lo que quieren que seamos en base a nuetros huecos

y no se sabe muy bien cómo pero, ay, los huecos, ¡cómo se multiplican con la edad! ¡Cada día más! ¿De dónde vendrán?

Dices que no vaya. Ya…

Y yo sigo con la piedra que me empuja

¿Qué hago?

WTF

Joder, es peor que un cáncer

—Que no hay aloe vera que lo cure—

Y lo de los curas, vaya.

Otro añito de pensamiento mágico.

Habrá que irse a dormir.